Cambio climático: ¡Cómo el clima extremo pone en peligro nuestro PIB!
Un estudio de la Universidad de Mannheim examina las consecuencias económicas de los fenómenos meteorológicos extremos en Europa y las estrategias de adaptación necesarias.

Cambio climático: ¡Cómo el clima extremo pone en peligro nuestro PIB!
El 12 de agosto de 2025 se publicó en la revista especializada. Revista económica europea publicó un estudio que analiza el impacto económico a largo plazo de los fenómenos meteorológicos extremos en Europa. Esta investigación exhaustiva examina el impacto de las olas de calor, las sequías y las inundaciones en la economía en diferentes regiones de la UE.
El análisis abarca 1.160 regiones del nivel NUTS 3, lo que corresponde aproximadamente a los distritos alemanes. Los resultados muestran que el producto interior bruto (PIB) regional se reduce una media de 1,5 puntos porcentuales dos años después de una ola de calor. Cuatro años después de las sequías, la disminución es de hasta 3 puntos porcentuales, y en el caso de las inundaciones, la disminución es de 2,8 puntos porcentuales. Los efectos negativos son particularmente evidentes en las regiones más pobres con altas temperaturas, como Italia y España. Aquí es especialmente pronunciada la pérdida de productividad debido a las condiciones climáticas extremas posteriores.
Desigualdad económica en Europa
El estudio advierte urgentemente que sin medidas específicas existe el riesgo de que aumente la desigualdad económica en Europa. Las regiones más ricas que están mejor preparadas para las olas de calor experimentan mayores pérdidas de capital durante las inundaciones, pero en general tienen los recursos necesarios para responder mejor a las condiciones climáticas extremas.
“Después de eventos extremos, experimentamos una disminución de la población activa y de la productividad laboral”, destaca el estudio. Las regiones se ven cada vez más obligadas a invertir en adaptabilidad, ya sea en climatización o protección contra inundaciones. Pero estas inversiones podrían ser menos productivas a largo plazo. Por lo tanto, la necesidad de estrategias personalizadas para adaptarse al cambio climático es cada vez más urgente.
Extremos climáticos actuales
En las últimas semanas se han registrado récords de calor en el hemisferio norte. Informes muestran que las temperaturas superaron los 40 grados centígrados en América del Norte, más de 50 grados centígrados en el noroeste de China y máximas récord de hasta 46 grados en Italia en algunas partes del sur de Europa. Alemania registró su día más caluroso registrado en julio de 2022, con temperaturas superiores a los 38 grados centígrados.
Las temperaturas extremas no sólo tienen efectos sobre la salud, como el exceso de mortalidad estimado en 4.500 personas en Alemania en 2022, sino también consecuencias económicas. Los grupos especialmente vulnerables son las personas mayores, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades previas. Desde marzo de 2023, después de que muchos municipios alemanes tuvieran que declarar una emergencia por falta de agua potable, se pretende mejorar el suministro de agua mediante una estrategia nacional en materia de agua.
Preparándose para futuros eventos extremos
El Ministerio Federal de Economía reportado que los daños causados por las condiciones climáticas extremas a las viviendas, las infraestructuras y la producción agrícola son cada vez más graves. Por ello, las medidas de adaptación, como la construcción de diques más altos y el uso de aire acondicionado, son cada vez más importantes. Alemania está invirtiendo en la protección del clima para promover la transformación de los sectores energético y económico. De 2026 a 2035, se destinan anualmente más de 80 mil millones de euros a inversiones en protección del clima.
El cambio climático también conduce al ahorro económico. Un estudio estima que el gasto energético anual podría caer entre 15 y 20 mil millones de euros entre 2025 y 2040. Si bien los costos totales de los fenómenos climáticos extremos podrían aumentar a entre 280 y 900 mil millones de euros para 2050, está claro que una mayor atención a la protección del clima también tiene efectos económicos positivos. Esto muestra una vez más la necesidad de señales políticas claras para futuras inversiones y la descarbonización de la economía.
En resumen, cabe señalar que los actuales fenómenos meteorológicos extremos no sólo suponen una pesada carga para el medio ambiente, sino también para la economía. Las estrategias de adaptación y las inversiones específicas son esenciales para mitigar los efectos del cambio climático y fortalecer la resiliencia económica en Europa.