El hambre cambia nuestros hábitos alimentarios: ¡un nuevo estudio revoluciona la nutrición!
Un estudio de la Universidad de Hamburgo muestra cómo el hambre influye en las decisiones nutricionales y exige mejores etiquetas nutricionales.

El hambre cambia nuestros hábitos alimentarios: ¡un nuevo estudio revoluciona la nutrición!
Un estudio actual realizado por el Universidad de Hamburgo examina las conexiones entre el hambre y las elecciones dietéticas. Bajo la dirección de Jennifer March y el Prof. Dr. Sebastian Gluth, investigaron cómo el hambre afecta la percepción y las decisiones cognitivas a la hora de elegir alimentos en 70 adultos de Hamburgo.
Publicado en la revista especializada “eLife”, los participantes pasaron por dos ciclos de prueba: uno con hambre y otro lleno. Al elegir entre alimentos saludables y no saludables, se mostraba el Nutri-Score, mientras que se utilizaba el seguimiento ocular para medir la atención de los sujetos. Los resultados muestran que las personas hambrientas eligen cada vez más alimentos con buen sabor y prestan menos atención a la información nutricional. Estas decisiones también se tomaron más rápidamente.
Resultados e implicaciones del estudio.
Los hallazgos sugieren que las etiquetas nutricionales como Nutri-Score por sí solas no son suficientes para fomentar opciones saludables. Las intervenciones futuras deberían prestar más atención a los aspectos saludables, por ejemplo mediante el uso de resaltado visual. Estos hallazgos abordan la cuestión de hasta qué punto el actual sistema de etiquetado nutricional mejora realmente las dietas reales de los consumidores.
El argumento está respaldado por nuevos avances en la investigación y las políticas nutricionales. Así apoyan centro de asesoramiento al consumidor Sugerencias para ajustar el Nutri-Score para responder mejor a las necesidades de los consumidores. Un control de mercado planificado muestra la necesidad de estos ajustes. Cabe destacar especialmente la propuesta de ajustar el valor de referencia del contenido de azúcar en el Nutri-Score de 90 a 50 gramos por día. Esta propuesta se acerca más a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Influencias culturales en la conducta alimentaria.
El contexto de la nutrición también se ve confirmado por ideas culturales. Un artículo de Christoph Klotter muestra que los hábitos alimentarios están fuertemente influenciados por influencias culturales. Diferentes culturas tienen diferentes tradiciones nutricionales que influyen en el comportamiento y la forma de pensar de las personas. En la sociedad moderna y rica, la ingesta de alimentos suele estar controlada de forma restrictiva, lo que plantea dudas sobre el autocontrol y la disciplina.
Además, cabe destacar que la conducta alimentaria se aprende en la familia de origen, lo que aumenta la influencia de las clases sociales en los hábitos alimentarios. Para lograr cambios a largo plazo en el comportamiento alimentario, el mero conocimiento de una alimentación saludable no es suficiente. Es posible que se requiera asesoramiento profesional de ecotrofólogos o psicoterapeutas.
El debate sobre la eficacia del Nutri-Score y sistemas de etiquetado similares se está volviendo cada vez más complejo porque depende en gran medida de aspectos individuales y culturales de la nutrición. Se considera necesario un esfuerzo de toda la sociedad para promover hábitos alimentarios saludables, por ejemplo mediante la creación de espacios verdes y parques infantiles, para mejorar la situación de salud de la población a largo plazo.
En resumen, la combinación de factores cognitivos, influencias culturales y enfoques nutricionales basados en evidencia requiere un enfoque más amplio para combatir las enfermedades relacionadas con la nutrición, como Revista médica describe.