Investigación innovadora: ¡Un nuevo implante tiene como objetivo regenerar los músculos después de lesiones nerviosas!
Experimente en UNI Med Hannover el desarrollo de un innovador vellón de fibra piezoeléctrica para la estimulación muscular después de lesiones nerviosas.

Investigación innovadora: ¡Un nuevo implante tiene como objetivo regenerar los músculos después de lesiones nerviosas!
Un proyecto innovador de la Facultad de Medicina de Hannover (MHH) ofrece nuevas esperanzas a las personas que sufren parálisis debido a lesiones nerviosas. El equipo interdisciplinario dirigido por el Dr. PD Doha Obed investiga, en el marco de un proyecto de cooperación, cómo activar los músculos paralizados. Las lesiones que resultan en la pérdida de la función nerviosa a menudo son el resultado de accidentes de motocicleta, caídas, amputaciones o cortes. Estas lesiones no sólo pueden afectar a los nervios periféricos, sino que también pueden dañar la médula espinal, lo que tiene consecuencias graves y duraderas.
La regeneración del tejido nervioso suele ser larga y puede tardar varios meses. Durante este tiempo hay una falta de impulsos nerviosos eléctricos, que son esenciales para la contracción muscular y por tanto para la capacidad de movimiento. Los métodos de tratamiento convencionales, como la estimulación eléctrica funcional (FES), tienen como objetivo principal fortalecer los músculos restantes, pero no curan la parálisis.
El innovador vellón de fibra como un rayo de esperanza
El nuevo enfoque de investigación examina un vellón de fibra piezoeléctrica que se implanta debajo de la piel en el músculo paralizado. La estimulación se realiza mediante un campo magnético externo, que pone en movimiento el vellón de fibra y genera así electricidad para la estimulación muscular. Para desarrollar la tela no tejida se utiliza un material llamado fluoruro de polivinilideno (PVDF), que es estable e insensible al calor y a los productos químicos. El proyecto, financiado por la Fundación Alemana de Investigación (DFG) con alrededor de 800.000 euros durante tres años, prevé en un principio probar el implante en modelos animales. Si tiene éxito, esta tecnología también podría usarse para tratar a pacientes después de un derrame cerebral.
El uso de FES tiene una larga tradición que se remonta a los años 1960. En aquel momento la atención se centraba en la plasticidad neuromotora en el contexto de la neurorrehabilitación. El objetivo de la terapia FES es apoyar la recuperación espontánea de las funciones motoras, el desarrollo de las habilidades motoras en niños con parálisis cerebral y la restauración de los mecanismos motores reflejos a nivel de la médula espinal. Esta forma de terapia también permite influir selectivamente en las disfunciones del aparato locomotor.
Una amplia gama de posibles aplicaciones para FES
La electroterapia funcional (FES) se ha establecido como un método eficaz para apoyar o restaurar las funciones motoras. Los conceptos básicos de FES se basan en la aplicación de impulsos eléctricos cortos que provocan una contracción muscular artificial. En este contexto, existen numerosas áreas de aplicación, incluida la mejora de la función de las extremidades superiores e inferiores, la estabilidad del tronco y la respiración en personas con altos niveles de cuadriplejía.
Además, las investigaciones muestran que el FES puede tener efectos positivos sobre el control de la vejiga y los intestinos, la función sexual y la aptitud cardiovascular. Resulta que este método también se puede utilizar para tratar y prevenir las úlceras por presión mejorando la circulación sanguínea y desarrollando masa muscular.
Particularmente destacable es la posibilidad de utilizar FES para prevenir la atrofia por denervación, donde aumenta la fuerza y la resistencia muscular. Sin embargo, para maximizar la eficacia de la terapia, se requiere un ajuste individual de los parámetros de estimulación, combinado con una evaluación continua del éxito del tratamiento.
FES puede mejorar significativamente la calidad de vida de las personas con enfermedades neurológicas. Es una ayuda comprobada en la rehabilitación clínica que se optimiza continuamente mediante avances tecnológicos. Pero además de las aplicaciones clínicas, FES ahora también se está trasladando al ámbito de las actividades de ocio, donde tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas con limitaciones de movilidad, por ejemplo, cuando van en bicicleta o nadan.
En resumen, se puede decir que enfoques innovadores como el vellón de fibra piezoeléctrica representan un avance significativo en la neurorrehabilitación. Esta evolución tecnológica no sólo podría revolucionar la estimulación de los músculos paralizados, sino que también tendrá una influencia decisiva en el futuro del tratamiento de las lesiones nerviosas.