El populismo socava la confianza en el poder judicial: ¡análisis y riesgos!

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Los politólogos arrojan luz sobre la influencia de los ataques populistas al poder judicial y su impacto en la democracia.

Politikwissenschaftler beleuchten den Einfluss populistischer Angriffe auf die Justiz und deren Auswirkungen auf die Demokratie.
Los politólogos arrojan luz sobre la influencia de los ataques populistas al poder judicial y su impacto en la democracia.

El populismo socava la confianza en el poder judicial: ¡análisis y riesgos!

Los movimientos populistas están ganando influencia en muchos países y actúan cada vez más contra instituciones que son fundamentales para las democracias liberales. Uno de los objetivos más importantes de estos ataques es el poder judicial. Cómo uol.de informó que los partidos populistas están tratando de socavar sistemáticamente la confianza de los ciudadanos en el poder judicial. Esto se hace con la creencia de que el poder judicial representa una desviación de la “verdadera voluntad del pueblo”.

El politólogo Philipp Köker destaca que los tribunales, especialmente los constitucionales, desempeñan un papel esencial en las democracias liberales. Garantizan los derechos de los individuos y de las minorías, así como el pluralismo social. Por el contrario, los populistas se posicionan como infractores de normas, lo que les facilita el control del poder judicial. Una pérdida de confianza en esta jurisprudencia les abre un espacio para lograr sus objetivos políticos de manera más efectiva.

Estrategias del populismo

La estrategia de los actores populistas consiste a menudo en presentar al poder judicial como parte de una élite distante. Esta insinuación está respaldada por narrativas sobre el fracaso del sistema y la opresión de las élites. Los jueces individuales son continuamente atacados y sus decisiones desacreditadas. Los populistas explotan específicamente los vínculos emocionales de sus seguidores, quienes a menudo son incapaces de reconocer las contradicciones en sus argumentos.

En este punto no se debe subestimar el papel de las redes sociales. Estas plataformas permiten a los partidos populistas difundir sus mensajes sin filtros y de forma directa, sin pasar por los medios tradicionales. Un ejemplo de ello es el AfD en el parlamento estatal de Turingia, que con sus estrategias provoca el caos y critica al poder judicial para promover sus objetivos políticos.

Philip Manow, profesor de economía política internacional, sostiene en su libro “Under Watch – The Destiny of Liberal Democracy and its Friends” que una sobreextensión del modelo liberal después de 1990 también contribuyó al ascenso del populismo. Manow explica que un control judicial excesivo puede socavar el principio democrático. También observa que muchos países de Europa del Este, inspirados en el modelo alemán de tribunales constitucionales fuertes, no han podido adoptar políticamente las estructuras necesarias para apoyar estas implementaciones, lo que está generando tensiones.

Los peligros de la judicialización

El fortalecimiento excesivo del poder judicial también puede conducir a una judicialización de los conflictos políticos, lo que perjudica la toma de decisiones políticas. Manow critica el hecho de que los tribunales no deberían reemplazar el proceso de consenso social y sostiene que se debe desarrollar más confianza en los procesos democráticos. El proceso legal no debe convertirse en un medio para lograr objetivos políticos, especialmente cuando se trata de cuestiones como el juego de poder sobre la legislación sobre el aborto en Estados Unidos.

En general, es crucial que los gobiernos enfaticen los beneficios de un poder judicial independiente y garanticen la implementación de sus fallos. El trabajo de relaciones públicas de los tribunales también podría ayudar a fortalecer la confianza en el poder judicial y contrarrestar la información falsa en una etapa temprana. Sólo así se podrá contrarrestar eficazmente la deslegitimación de los órganos judiciales. Por lo tanto, no sólo corresponde al propio poder judicial, sino también a la sociedad y a los medios de comunicación permanecer unidos contra los ataques del populismo.