Cómo los niños aprenden a guardar secretos: ¡una mirada a la psicología!

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La Prof. Dra. Sabine Seehagen de la RUB explica cómo los niños aprenden a guardar secretos y qué pasos del desarrollo son cruciales.

Prof. Dr. Sabine Seehagen von der RUB erklärt, wie Kinder Geheimnisse bewahren lernen und welche Entwicklungsschritte dabei entscheidend sind.
La Prof. Dra. Sabine Seehagen de la RUB explica cómo los niños aprenden a guardar secretos y qué pasos del desarrollo son cruciales.

Cómo los niños aprenden a guardar secretos: ¡una mirada a la psicología!

El 17 de abril de 2025, una madre planea una fiesta sorpresa para el cumpleaños de su marido. Le pide a su hijo que guarde el secreto hasta el día especial. Este escenario cotidiano plantea la cuestión de cuándo los niños son capaces de guardar secretos. La Prof. Dra. Sabine Seehagen de la Universidad del Ruhr en Bochum, una destacada experta en el campo de la psicología del desarrollo, comenta sobre este tema y explica las complejas exigencias que supone para los niños guardar secretos.

Seehagen explica que comprender que tienen información que otros no tienen es un componente clave de lo que se conoce como teoría de la mente. Los niños no sólo necesitan ser capaces de almacenar información cognitivamente, sino también de controlar sus impulsos, una capacidad que las investigaciones suelen asociar con las llamadas funciones ejecutivas. Estas características son cruciales para ayudar a los niños a aprender a controlar sus pensamientos y acciones para mantener un secreto.

La prueba del malvavisco y su significado

Un ejemplo muy conocido para ilustrar estas funciones ejecutivas es el llamado test del malvavisco. Esto pone a prueba la capacidad del niño para posponer una recompensa inmediata en favor de una recompensa posterior y mayor. Esta prueba se considera un indicador de autocontrol y control de impulsos en los niños, habilidades que también son fundamentales para guardar secretos.

Seehagen señala que antes de los cinco o seis años, la mayoría de los niños tienen dificultades para guardar secretos. Sin embargo, en el grupo de edad de tres a cinco años se producen importantes pasos de desarrollo que influyen en su capacidad para comprender y guardar secretos. Sin embargo, existen diferencias individuales significativas en la edad a la que los niños pueden realizar estas tareas.

Un secreto confidencial como prueba.

Para probar estas habilidades en los niños, Seehagen sugiere contarle un secreto inofensivo. Esto podría ayudar a monitorear el desarrollo de habilidades relevantes. Además, el contexto social juega un papel crucial ya que influye en la probabilidad de que un niño cuente un secreto. Dependiendo del entorno y la presión social, la necesidad de compartir un secreto puede variar mucho.

A medida que avanza la investigación en psicología del desarrollo, queda claro que la capacidad de guardar secretos no es sólo una capacidad individual sino que también debe considerarse en un contexto social más amplio. Los hallazgos de la Prof. Dra. Sabine Seehagen muestran lo importante que es apoyar a los niños y ayudarlos a desarrollar estas complejas habilidades sociales. Se pueden encontrar más detalles sobre el tema en los artículos de Universidad del Ruhr en Bochum y Universidad de Friburgo.