Nanopartículas revolucionarias: ¡diagnóstico preciso del cáncer mediante el control de la luz!
La Universidad de Halle está investigando nanopartículas innovadoras para el diagnóstico del cáncer mediante aplicaciones láser; resultados prometedores en 2025.

Nanopartículas revolucionarias: ¡diagnóstico preciso del cáncer mediante el control de la luz!
Con el desarrollo de Nanopartículas de cadena única (SCNP) Se logra un avance significativo en el campo de la nanomedicina a partir de cadenas de polímeros plegadas individualmente. Estas nuevas nanopartículas combinan materiales y tecnologías innovadores para mejorar significativamente su aplicación en el diagnóstico y la terapia médicos. El núcleo de esta investigación es el polipirrol plástico, que absorbe la luz en el rango del infrarrojo cercano y la convierte en calor.
Un aspecto central de esta tecnología es el fuerte calentamiento y los cambios estructurales de las nanopartículas bajo la irradiación láser. Durante la investigación se demostró que las nanopartículas se agregan formando estructuras esféricas con un diámetro de sólo unos pocos nanómetros. La concentración específica de estas partículas en lugares específicos del cuerpo abre nuevas posibilidades, especialmente en la terapia contra el cáncer.
Termorespuesta y eficiencia
Los SCNP responden térmicamente a los cambios de temperatura, lo que significa que pueden ajustar su estructura en función de la temperatura ambiente. Un diseño molecular específico permite una conversión eficiente de la luz en calor. Las pruebas de laboratorio muestran que incluso los rayos láser débiles y una pequeña cantidad de estas nanopartículas pueden generar temperaturas de hasta 85 grados centígrados, lo que es de gran importancia para aplicaciones médicas.
Este rápido calentamiento del tejido conduce a la liberación de ondas sonoras que son responsables de la imágenes fotoacústicas se puede utilizar. Esto permite crear modelos 3D más precisos del cuerpo, lo que resulta especialmente ventajoso en el diagnóstico del cáncer. La mayor visibilidad de los tumores y sus respuestas a las terapias podría conducir a avances significativos en el tratamiento moderno del cáncer.
Aplicaciones futuras
La investigación no sólo tiene como objetivo mejorar el diagnóstico. Los usos futuros de las nanopartículas podrían incluir la administración selectiva de fármacos y su activación mediante luz y calor. En particular, se está investigando la posibilidad de utilizar calor para matar células cancerosas mediante el control de la luz. Sin embargo, el potencial terapéutico de estas nanopartículas aún está por explorar, y se necesitan estudios extensos para probar la eficacia y seguridad en diversas aplicaciones.
La base de este innovador desarrollo fue financiada por la Fundación Alemana de Investigación y los resultados fueron publicados en la publicación de Thümmler et al. en Química de las Comunicaciones publicado.
Además, se utilizan sistemas de transferencia de última generación que permiten el transporte específico de principios activos en el cuerpo. Dichos sistemas, incluidos los liposomas y las micropartículas basadas en polímeros, mejoran la eficacia, la seguridad y la administración dirigida de medicamentos. Ayudan a reducir los efectos secundarios y maximizar la concentración de medicamentos en los tejidos enfermos al minimizar la absorción en los tejidos sanos, como Instituto Fraunhofer IAP describe.