Abuso emocional: Peligro invisible para la salud mental de los niños
Una investigación de la TU Dresden y la FU Berlin examina la conexión entre el abuso infantil y la interocepción y da como resultado “Nature Mental Health”.

Abuso emocional: Peligro invisible para la salud mental de los niños
Los últimos resultados de las investigaciones del Universidad Técnica de Dresde y la FU Berlín muestran conexiones alarmantes entre el abuso infantil emocional y la interocepción (la capacidad de percibir señales internas del cuerpo, como los latidos del corazón y la respiración). Este estudio, publicado en la revista Nature Mental Health, sugiere que el abuso y la negligencia emocional pueden afectar gravemente la confianza en la propia imagen corporal.
El metanálisis integral, que incluyó 17 estudios individuales con un total de 3.705 participantes, encontró que no había una conexión consistente entre la interocepción y las experiencias de abuso en la infancia. La Dra. Ilka Böhm, del grupo de investigación, señala que el abuso emocional suele recibir menos atención que el abuso físico o sexual. Ella enfatiza la urgencia de poner mayor atención en las necesidades emocionales de los niños.
El impacto del abuso emocional
El riesgo de sufrir trastornos mentales como ansiedad, depresión y trastornos alimentarios aumenta significativamente en personas que sufrieron abuso emocional en la infancia. Los niños más pequeños señalan en voz alta Investigación en el Centro Médico Universitario de Leipzig a menudo problemas de conducta, mientras que los jóvenes tienden a sufrir más ansiedad y depresión.
El estudio, que se basa en complejas entrevistas y evaluaciones de expedientes de la oficina de bienestar juvenil, examinó a 306 niños y jóvenes que habían sufrido malos tratos y a 472 en un grupo de control. Los resultados muestran que el abuso emocional, también conocido como abuso psicológico, es la forma más común de abuso infantil y tiene el mayor impacto psicológico.
Necesidad de intervenciones tempranas
Un hallazgo particularmente alarmante del estudio es que el 80 por ciento de los 778 niños y adolescentes examinados que denunciaron abuso también sufrieron abuso emocional. El abuso emocional incluye humillaciones extremas, amenazas y culpas, que pueden tener consecuencias de gran alcance para la salud mental de los afectados.
El proyecto SIMA tiene como objetivo analizar las vías de desarrollo desde el abuso infantil hasta los síntomas psiquiátricos y está planificando una segunda fase de financiación que incluye una nueva encuesta a las familias y un análisis de los problemas de conducta en la adolescencia. Particularmente importante es el estudio terapéutico planificado, que examina la eficacia de los métodos psicoterapéuticos recientemente desarrollados para niños afectados de entre 3 y 8 años.
Estos pasos alentadores resaltan la necesidad de abordar el abuso emocional tempranamente. Sólo mediante enfoques de investigación integrales y medidas preventivas se podrá romper la influencia circular del maltrato infantil en la salud mental.