Cumbre de química en Lindau: ¡Premios Nobel y jóvenes talentos unidos!
Cumbre de Química 2025 en Lindau: los premios Nobel se reúnen con jóvenes científicos del CAU Kiel para promover la investigación innovadora.

Cumbre de química en Lindau: ¡Premios Nobel y jóvenes talentos unidos!
El 8 de julio de 2025 tuvo lugar en Lindau una importante cumbre de química, a la que asistieron más de 30 premios Nobel y alrededor de 600 jóvenes científicos de todo el mundo. Este evento, que se desarrolló desde el 4 de julio hasta la fecha, ofrece a los jóvenes investigadores una excelente plataforma para ponerse en contacto con científicos destacados y formar redes valiosas. El Dr. Aleksandar Zivkovic del Instituto de Química Inorgánica de la CAU destaca que intercambiar ideas con investigadores de renombre es un privilegio.
Zivkovic se especializa en el desarrollo de modelos informáticos que se utilizan para simular y mejorar materiales con propiedades químicas y físicas específicas. Otro participante, Sourjya Mal del Instituto Otto Diels de Química Orgánica de la CAU, está investigando nuevos métodos para modificar compuestos de carbono-hidrógeno. Particularmente gratificante para Mal fue la oportunidad de hablar con uno de los futuros ganadores del Premio Nobel de Química, John Jumper.
Participación intensamente competitiva
La oportunidad de participar en esta importante reunión es extremadamente competitiva: cada universidad sólo puede nominar a dos personas. El Prof. Dr. Manuel von Gemmeren destaca la gran importancia de estas invitaciones para la CAU y su sector juvenil. Entre los invitados se encuentra Meike Rudolph, que trabaja por la integración de grupos desfavorecidos en el mercado laboral. Su investigación ha demostrado que la pandemia de Covid-19 ha traído cambios positivos para las mujeres en el mercado laboral y espera que la conferencia brinde un impulso adicional a sus carreras.
En el contexto del panorama de la investigación química, el Premio Nobel de Química 2024 fue otorgado a David Baker, Demis Hassabis y John M. Jumper. El premio se otorgó por sus contribuciones cruciales al análisis de la estructura y función de las proteínas mediante inteligencia artificial. Estos descubrimientos permiten la creación sintética de nuevas proteínas que se utilizaron, por ejemplo, para descubrir el virus corona. Las proteínas, consideradas los componentes básicos de la vida, asumen funciones esenciales en nuestras células, desde el suministro de energía hasta la transmisión de señales.
El papel de la inteligencia artificial
Baker desarrolló el programa informático "Rosetta", que creó la primera proteína artificial en 2003. Baker y su equipo también crearon un biosensor que brilla cuando entra en contacto con Sars-CoV-2. Además, Demis Hassabis resolvió el enigma del plegamiento de proteínas con su programa de inteligencia artificial “Alphafold”. Alphafold estableció un récord en el desafío de predicción de la estructura de la proteína CASP en 2018. La segunda versión de Alphafold, lanzada en 2020, superó a todos los programas anteriores. Sin embargo, hay críticas porque la última versión, Alphafold 3, ya no está disponible públicamente, lo que podría obstaculizar la investigación en este campo.
En cuanto a los avances científicos, es importante mencionar que hasta la fecha se conocen alrededor de 200 millones de proteínas, cuya estructura y plegamiento fueron un misterio durante mucho tiempo. La conexión entre la secuencia de aminoácidos y la estructura tridimensional de una proteína, que es crucial para su función, fue aclarada de manera crucial por el trabajo de Baker, Hassabis y Jumper. Esta investigación es clave para los desafíos existentes en el diseño de proteínas, que se ha visto revolucionado en las últimas décadas por el uso de computadoras. Los ganadores del Premio Nobel de 2024 han logrado avances significativos en el esclarecimiento de la relación entre la secuencia de aminoácidos y la estructura proteica deseada, lo que marca un punto de inflexión en la investigación química.
La conferencia de química en Lindau no sólo servirá como plataforma para el intercambio de ideas y avances en química, sino también como puente entre el futuro y la actual generación de científicos, posible gracias a los resultados de las investigaciones de los premios Nobel.