Protección genética contra enfermedades intestinales crónicas: ¡Nuevos enfoques terapéuticos!

Transparenz: Redaktionell erstellt und geprüft.
Veröffentlicht am

Un nuevo estudio de la Universidad de Kiel examina los factores genéticos en la enfermedad inflamatoria intestinal y sus implicaciones terapéuticas.

Eine neue Studie der Uni Kiel untersucht genetische Faktoren bei chronisch entzündlichen Darmerkrankungen und ihre therapeutischen Implikationen.
Un nuevo estudio de la Universidad de Kiel examina los factores genéticos en la enfermedad inflamatoria intestinal y sus implicaciones terapéuticas.

Protección genética contra enfermedades intestinales crónicas: ¡Nuevos enfoques terapéuticos!

Actualmente hay dos millones de personas que viven con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en Europa, y el número aumenta continuamente. Un notable estudio dirigido por el Instituto de Biología Molecular Clínica (IKMB) de la Universidad de Kiel arroja luz sobre las bases evolutivas de estas enfermedades. Muestra que una variación genética, en particular la variante IL23R, estaba muy extendida entre los primeros agricultores sedentarios de Anatolia y continúa influyendo en el riesgo de EII hasta el día de hoy.

El estudio analizó 251 genomas de los últimos 14.000 años, prestando especial atención al papel del IL23R como factor clave en la regulación inmune. La función reducida de este gen proporciona protección genética contra la inflamación crónica, lo que fue beneficioso para los primeros agricultores. Hace entre 10.000 y 12.000 años, alrededor del 18 por ciento de la población de Anatolia portaba esta variante genética protectora. A través de la migración, la protección genética se extendió a Europa, donde ahora se puede encontrar principalmente en el suroeste de Europa. Actualmente sólo el cinco por ciento de la población europea porta la variante uni-kiel.de informó.

Biología evolutiva y medicina moderna.

La importancia de la variante IL23R se extiende más allá de la historia humana. Los hallazgos asociados se utilizan activamente para desarrollar nuevos fármacos contra la EII. Investigadores de genética, medicina y arqueología se han unido para arrojar luz sobre la relación entre factores genéticos y procesos inflamatorios. Queda claro que la inflamación crónica está influenciada por interacciones complejas entre las disposiciones genéticas, los factores ambientales y el microbioma. Estos hallazgos podrían ayudar a desarrollar enfoques de tratamiento personalizados para los afectados.

A pesar de los avances en la investigación inmunológica, el tratamiento de la EII sigue siendo inadecuado para muchos pacientes. Muchos de ellos dependen de la intervención quirúrgica, ya que alrededor del 70 por ciento de los pacientes con enfermedad de Crohn y el 30 por ciento de los pacientes con colitis ulcerosa requieren cirugía durante su vida. Estas operaciones suelen ser el resultado de una respuesta inadecuada a las terapias estandarizadas, que, además de los efectos deseados, suelen provocar efectos secundarios importantes. Lo importante aquí son los marcadores predictivos que se pueden asignar individualmente. El genotipado puede ayudar a desarrollar terapias personalizadas, especialmente para tratamientos farmacológicos, como aerzteblatt.de descrito en detalle.

Tendencias clave de investigación

Las investigaciones actuales investigan, entre otras cosas, cómo se desarrollan los procesos inflamatorios en la EII y qué factores genéticos influyen. La variabilidad interindividual del microbioma es un punto clave que profundiza en la comprensión de los mecanismos de las enfermedades. Los trasplantes fecales han mostrado resultados prometedores y han abierto nuevos enfoques terapéuticos. Sin embargo, aún quedan muchas preguntas sin respuesta sobre el donante ideal y la forma farmacéutica. Además, se están trabajando en nuevas opciones terapéuticas, como los inhibidores de JAK, mientras que la eficacia de los tratamientos clásicos como el bloqueo del TNF-alfa no siempre está garantizada.

También se está investigando intensamente la conexión entre la EII y otras enfermedades inflamatorias, como la artritis reumatoide. Una barrera intestinal alterada puede provocar inflamación de las articulaciones y, por tanto, provocar una mayor carga de enfermedad. Esto pone de relieve la necesidad de repensar los paradigmas médicos de larga data y desarrollar enfoques nuevos y personalizados que tengan en cuenta aspectos tanto genéticos como inmunológicos.

En general, los avances en la investigación básica sobre la fisiopatología de la EII muestran enfoques prometedores para hacer que el tratamiento sea más personalizado y exitoso. El simposio “EII: de la fisiopatología a la medicina personalizada”, que tuvo lugar los días 29/30. Marzo de 2019 en Oxford es otro ejemplo de los esfuerzos para avanzar en la investigación en esta área.