Estudio lo refuta: ¡La agricultura no generó más desigualdad!
Un nuevo estudio de la Universidad de Kiel refuta la relación entre agricultura y desigualdad social en la cuenca de los Cárpatos.

Estudio lo refuta: ¡La agricultura no generó más desigualdad!
La distribución global de la riqueza es un tema que se está convirtiendo cada vez más en el centro del análisis científico. En particular, la introducción de la agricultura en Europa hace unos 8.000 años suele considerarse un catalizador de la desigualdad social. Sin embargo, un nuevo estudio refuta esta creencia popular, específicamente para la cuenca de los Cárpatos. La investigación realizada por el Dr. Paul R. Duffy y su equipo muestra que las desigualdades sociales en la cuenca de los Cárpatos no han aumentado más de 5.000 años después de la introducción de la agricultura. Estos hallazgos son cruciales porque redefinen la base para la discusión sobre los orígenes de la desigualdad social.
El Dr. Duffy y sus colegas basan sus hallazgos en extensos datos arqueológicos que muestran la cuenca de los Cárpatos como un sitio importante de la agricultura temprana. El estudio analizó específicamente indicadores de desigualdad, como el tamaño de las casas, que se consideran riqueza heredable. Estos y otros datos demostraron que la desigualdad social no cambió significativamente desde el Neolítico hasta la Edad del Bronce. Esto representa una clara contradicción con la teoría de que la innovación agrícola conduce inevitablemente a desigualdades numéricamente mayores. uni-kiel.de informó.
Sistemas económicos y productividad.
La transición del estilo de vida nómada al sedentario se considera un acontecimiento fundamental en la historia de la humanidad. Científicos de todo el mundo están investigando cómo esta transición y las innovaciones asociadas crearon desigualdad social. Un estudio en el que participaron investigadores de Alemania, Gran Bretaña y Estados Unidos abordó este tema de forma global. El Prof. Dr. Tim Kerig, que dirige el estudio, explica que el aumento de la productividad y la innovación en el período Neolítico no condujeron a una mayor desigualdad. Para ello, su comunidad de investigación se basó en una extensa base de datos del proyecto GINI, que incluye más de 50.000 conjuntos de datos sobre la ocupación humana durante los últimos 20.000 años. Su conclusión es que el aumento de la productividad no conduce necesariamente a desigualdades materiales. archaeologie42.de explicado.
Además de analizar el tamaño de los asentamientos y las casas, el estudio proporciona información sobre la organización social de estas sociedades. Los datos arqueológicos también muestran que la gente a menudo abandonó asentamientos donde habían surgido estructuras jerárquicas. Estas dinámicas parecen socavar la influencia de líderes ambiciosos.
Nuevos estándares en la investigación.
El debate sobre las desigualdades sociales también incluye nuevos enfoques para la recopilación de datos. Scott Ortman, de la Universidad de Colorado Boulder, que dirige proyectos de investigación relacionados, enfatiza que las formas en que ha surgido la desigualdad en el pasado requieren un análisis en profundidad. En su opinión, el cambio de modos de producción limitados en mano de obra a modos de producción limitados en tierra a menudo conduce a desigualdad social, especialmente en sistemas de asentamiento jerárquicos. Para ello, los científicos utilizan numerosos datos de sitios de todo el mundo para registrar patrones y dinámicas de desigualdad, como uni-bonn.de describe.
En resumen, los estudios y enfoques de investigación actuales contribuyen a una mejor comprensión de las complejas relaciones entre la agricultura, la economía y la desigualdad social. Esta discusión es cada vez más relevante para estudiar el desarrollo de las sociedades y quizás también para extraer lecciones para el futuro.