Estudio revolucionario: ¡Cómo la dieta afecta el microbioma en la EII!

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Los investigadores de Kiel de CAU y UKSH descifran los cambios metabólicos en la enfermedad inflamatoria intestinal crónica en un nuevo estudio.

Kieler Forscher der CAU und UKSH entschlüsseln Stoffwechselveränderungen bei chronisch-entzündlichen Darmerkrankungen in neuer Studie.
Los investigadores de Kiel de CAU y UKSH descifran los cambios metabólicos en la enfermedad inflamatoria intestinal crónica en un nuevo estudio.

Estudio revolucionario: ¡Cómo la dieta afecta el microbioma en la EII!

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), incluida la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, representa un importante desafío sanitario. Estas enfermedades suelen provocar diarrea, fiebre y dolor y también pueden provocar malestar psicológico. El tratamiento es complejo porque sólo algunos pacientes responden positivamente a las terapias farmacológicas. Un problema central es el metabolismo alterado entre el cuerpo humano y el microbioma. Un equipo de investigación de la Universidad Christian Albrechts de Kiel (CAU) y del Hospital Universitario Schleswig-Holstein (UKSH) ha demostrado en un amplio estudio que este desequilibrio metabólico desempeña un papel importante. Los resultados fueron publicados en la reconocida revista especializada. Comunicaciones de la naturaleza publicado.

El estudio analizó muestras de sangre y heces de pacientes con EII antes y después de iniciar el tratamiento. Se utilizó una combinación de metagenómica, transcriptómica y metabolómica, así como análisis de redes. Un hallazgo clave fue la dramática reducción de la actividad metabólica en el tejido intestinal y el microbioma de los pacientes. Estos cambios no deben subestimarse; conducen a una producción reducida de importantes productos metabólicos como el triptófano y la colina en la sangre, que son esenciales para la producción de energía en el cuerpo.

El papel del microbioma

El microbioma intestinal, el microbioma humano más grande, desempeña un papel crucial en la salud. Está muy influenciado por la dieta. Las bacterias beneficiosas del intestino ayudan a mantener la integridad de la barrera intestinal y previenen la absorción de patógenos. La disbiosis, un desequilibrio de la flora intestinal, puede provocar un aumento de la permeabilidad intestinal y procesos inflamatorios crónicos. Alto RevistaMed Ciertos géneros de bacterias como Prevotella, Ruminococcus, Bacteroidetes y Firmicutes son cruciales para la salud. Los cambios en la dieta pueden cambiar la composición bacteriana del intestino en 24 horas.

En particular, las dietas mediterráneas, ricas en fibra, frutas, verduras y grasas saludables, muestran efectos positivos sobre el microbioma, mientras que las dietas occidentales, que se caracterizan por un alto contenido de azúcar y grasas saturadas, suelen tener el efecto contrario. En el tratamiento de la EII, la combinación de terapia nutricional individual y tratamientos farmacológicos podría ser crucial para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Nuevos enfoques de tratamiento.

El estudio realizado en el CAU sienta las bases para una mejor comprensión de los cambios metabólicos en los pacientes con EII. Los pasos futuros incluyen estudios de laboratorio y el desarrollo de terapias específicas, posiblemente basadas en los hallazgos sobre la microbiota. Los ajustes dietéticos individuales podrían ser cruciales para frenar los procesos inflamatorios.

En Suiza, entre 1 y 2 de cada 500 habitantes viven actualmente con EII, lo que corresponde a más de 25.000 personas. En general, el diagnóstico y tratamiento de la EII es un desafío porque es una inflamación crónica y no contagiosa del intestino. La enfermedad de Crohn puede afectar todas las partes del tracto digestivo, mientras que la colitis ulcerosa ataca principalmente el intestino grueso y requiere tanto métodos de terapia farmacológica como intervenciones quirúrgicas. Alto Mi vida con EII La participación activa en la gestión de la terapia es crucial para que los pacientes puedan llevar una vida lo más normal posible.

En conclusión, la dieta juega un papel crucial en la prevención y el tratamiento de la EII. Los desafíos al abordar estas enfermedades son complejos; la investigación debe continuar para comprender mejor los cambios metabólicos y desarrollar enfoques de tratamiento específicos.