Crisis alimentaria mundial: ¡evite 15 millones de muertes mediante mejores dietas!

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Descubra cómo el Marsilius Kolleg de la Universidad de Heidelberg promueve la salud global a través de proyectos interdisciplinarios y nutrición.

Erfahren Sie, wie das Marsilius-Kolleg der Uni Heidelberg globale Gesundheit durch interdisziplinäre Projekte und Ernährung fördert.
Descubra cómo el Marsilius Kolleg de la Universidad de Heidelberg promueve la salud global a través de proyectos interdisciplinarios y nutrición.

Crisis alimentaria mundial: ¡evite 15 millones de muertes mediante mejores dietas!

Cada vez es más importante adoptar una dieta que sea saludable para las personas y sostenible para el planeta. Así lo destaca Wafaie Fawzi, jefe del programa interdisciplinario en Nutrición y Salud Global de Harvard T.H. Escuela Chan de Salud Pública. Su investigación se centra en los riesgos de enfermedades relacionadas con la dieta en niños y adolescentes y demuestra la conexión entre una nutrición saludable y la política de salud global. Al fundar redes internacionales como la Academia Africana de Salud Pública, ha realizado importantes contribuciones a la promoción de estrategias nutricionales saludables. En 2022, Fawzi ingresó en la Academia Nacional de Medicina de EE. UU., lo que lo convirtió en una voz destacada en la investigación sanitaria.

El Marsilius Kolleg de la Universidad de Heidelberg destaca la necesidad de un diálogo entre diferentes disciplinas científicas para abordar desafíos complejos como la desnutrición y la obesidad en el contexto del cambio climático. Estas cuestiones fueron destacadas recientemente por un estudio de Harvard T.H. Escuela Chan de Salud Pública publicada en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

La Dieta de la Salud Planetaria y sus efectos

El estudio examina los efectos de la Dieta de Salud Planetaria (PHD) en las muertes prematuras. Esta dieta promueve una ingesta elevada de alimentos como verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, frutos secos y aceites insaturados. En cambio, recomienda limitar el consumo de carnes rojas y procesadas, así como de azúcares añadidos y cereales refinados. La dieta tiene como objetivo hacer hincapié en los alimentos mínimamente procesados ​​o no procesados ​​para proteger no sólo la salud individual sino también el medio ambiente.

El estudio muestra que el cumplimiento global del PHD hasta ahora ha sido bajo. El Índice de Dieta de Salud Planetaria (PHDI) clasifica las dietas en una escala de 0 a 140. El promedio mundial es de sólo 85, lejos de un cumplimiento óptimo. Se estima que mejorar el PHDI a 120 podría prevenir alrededor de 15 millones de muertes al año, incluidos 2,5 millones por enfermedades cardiovasculares y 0,7 millones por enfermedades neurodegenerativas.

Desafíos globales y diferencias regionales

Los diferentes valores de PHDI se reflejan en los distintos datos nutricionales nacionales. Si bien los países del Mediterráneo muestran una mejor adherencia a la dieta, la adherencia en los países de ingresos altos y bajos es preocupante. En los países de altos ingresos, esto suele deberse a políticas agrícolas que mantienen bajos los precios de la carne roja mientras que los precios de las frutas y verduras son altos. En los países de bajos ingresos, hay una falta de apoyo financiero para el acceso a alimentos nutritivos.

La Comisión EAT-Lancet, dirigida por el profesor Johan Rockström, también aboga por una dieta equilibrada y respetuosa con el medio ambiente. Formula objetivos científicos que apuntan, entre otras cosas, a no ampliar el uso de la tierra, preservar la diversidad biológica y reducir las emisiones de CO2. La comisión trabaja en recomendaciones nutricionales adaptadas a cada región para promover sistemas alimentarios saludables y sostenibles en todo el mundo. La tarea de desarrollar un nuevo sistema alimentario se describe como un enorme desafío.

En general, está claro que es necesario repensar la dieta para tener en cuenta tanto la salud del individuo como la salud de nuestro planeta. Los enfoques interdisciplinarios y el énfasis en el diálogo entre diferentes áreas científicas, como en la Universidad de Heidelberg, podrían ser cruciales para esta transformación.