Obesidad y salud del corazón: ¡Nuevos hallazgos de Colonia!
El Dr. Martin Mollenhauer y su equipo de investigación del Hospital Universitario de Colonia revelan conexiones entre la obesidad, la mieloperoxidasa y las enfermedades cardiovasculares.

Obesidad y salud del corazón: ¡Nuevos hallazgos de Colonia!
Un equipo de investigación dirigido por el Dr. Martin Mollenhauer del Centro del Corazón del Hospital Universitario de Colonia ha descubierto importantes conexiones entre la obesidad y las enfermedades cardiovasculares. Estos hallazgos podrían tener implicaciones de gran alcance para el tratamiento de pacientes obesos.
Un estudio reciente encontró que los niveles elevados de la enzima mieloperoxidasa (MPO) se correlacionan con una función vascular más deficiente en pacientes obesos y en modelos de ratón asociados. Alto uni-koeln.de La MPO influye en la llamada función vascular cambiando las propiedades funcionales de los adipocitos perivasculares en el tejido adiposo perivascular (PVAT). Este descubrimiento fue publicado en la revista Cell Reports Medicine.
El papel de la mieloperoxidasa y la obesidad.
La mieloperoxidasa está activa en el PVAT alrededor de la aorta en personas con obesidad y promueve procesos inflamatorios. Esta inflamación debilita los mecanismos protectores de los vasos sanguíneos. Los modelos animales mostraron que los ratones sin MPO tenían una mejor función vascular y menos signos inflamatorios en PVAT. También se produjo una mayor liberación de la hormona adiponectina, que tiene propiedades protectoras de los vasos sanguíneos.
Los resultados de la investigación sugieren que la inhibición de la MPO podría representar una opción terapéutica prometedora para las personas obesas con mayor riesgo cardiovascular. Sin embargo, el Dr. Mollenhauer enfatiza que se necesitan más estudios antes de que tales terapias puedan usarse clínicamente.
Obesidad y salud metabólica
La obesidad a menudo conduce a trastornos metabólicos como hiperglucemia, hiperlipidemia y aumento de la presión arterial. Todavía hay ruido aerzteblatt.de también el grupo de “gordos sanos” que, a pesar de tener sobrepeso, no presentan ninguna anomalía metabólica. Por otro lado, también hay “personas delgadas” que, a pesar de tener un peso normal, tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Un gran proyecto de investigación, el Estudio de Salud de Enfermeras, muestra que las mujeres obesas con un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más tienen un riesgo 39 por ciento mayor de enfermedad cardiovascular (ECV), incluso si son metabólicamente sanas. Este mayor factor de riesgo también existe si no hay niveles anormales de presión arterial, azúcar o lípidos.
El seguimiento a largo plazo de las mujeres que participaron en el estudio también muestra que el 84 por ciento de las mujeres obesas metabólicamente sanas desarrollaron trastornos metabólicos en 20 años. Esto sugiere que la obesidad, incluso en ausencia de anomalías metabólicas, representa un riesgo significativo de enfermedad cardiovascular.
En general, esta investigación saca a la luz hallazgos importantes que son relevantes tanto para la prevención como para el tratamiento de la obesidad y las enfermedades cardiovasculares relacionadas. Adoptar un estilo de vida saludable y mantener la salud metabólica a largo plazo es crucial para minimizar los riesgos asociados.